¿Taxonomías, ontologías y folksonomías? razones por las que debemos conocerlas

El profesional de la información empieza a encontrarse con un espacio que cambia por completo las formas y medios de transmitir información, ya que éste rompe barreras físicas, culturales, sociales y económicas, incluso las barreras espaciales. Este es el ciberespacio, el cual según Piscitelli «suplanta al espacio físico» y ha generado fuertes cambios que se perciben en la comunicación y el mundo de la información.

¿Cómo es que los conceptos de taxonomía y ontología están presentes en el mundo de la información? ¿qué es la folksonomía? ¿Y cómo el bibliotecólogo puede beneficiarse de su existencia? Más importante aún, ¿por qué se deben de conocer estos términos?

Fuente: http://platea.pntic.mec.es/vgonzale/web20_0809/conten/temas/Tema_4.2.htm

En conjunto, los tres conceptos funcionan dentro de este espacio al que llamamos Web, que ha cambiado radicalmente las formas y medios con los que nuestra sociedad se comunica. 

Esta pequeña entrada, explica las bases de la Web 2.0, la próxima Web semántica, las «máquinas que entienden» y la Inteligencia Artificial. Un poco extraño, ¿no lo creen? ¿Cómo es que estos conceptos de distintas áreas, funcionan en conjunto y dentro de una ciencia que procesa y transmite información y datos en formato digital?

Antes de comenzar, recordemos que desde la primera entrada, hemos destacado la interdisciplinariedad que tiene la Bibliotecología como disciplina científica. Se ha encontrado relación con el cine, el gobierno, las escuelas e incluso con la vida cotidiana. Ahora lo estamos ligando a la Informática, a la Filosofía y también a las Ciencias Sociales. 

En sí, se va a empezar a describir los conceptos que estamos desarrollando, ver su relación y concluir con el uso y aplicación que tienen dentro de la Web y el mundo de la información.

Taxonomía, ontología y folksonomía

Taxonomía, procede de los términos griegos “taxis”, ordenación; y “nomos”, norma. Se ha definido como la ciencia que trata de los principios, métodos y fines de la clasificación. Procura también, la organización jerarquizada y sistemática, dando nombres a grupos de elementos y a los elementos mismos.

Para el desarrollo de una buena taxonomía además de ser clara, consistente, flexible, exhaustiva y práctica, se requiere del cumplimiento de ciertas características para que tenga una buena función: 

  • Objetividad: Base de un conocimiento objetivo.
  • Determinación: Proceso claro que pueda seguirse para identificar la característica.
  • Reproducibilidad: Describen de forma independiente las características de un mismo objeto y coinciden con el valor observado.
  • Excluyente: Excluye la categorización en cualquier otra.
  • Exhaustivo: Incluyen todas las posibilidades.
  • Aceptable: Lógica e intuitiva, de forma que la comunidad acepte las categorías.
  • Útil: Para obtener conocimiento.

Ontología, se ha definido como una ciencia que examina «lo que es, de los tipos y estructuras de objetos, propiedades, eventos, procesos, y relaciones en cada área de la realidad.» Es considerada como la rama de la filosofía que estudia la naturaleza y organización de la realidad. Incluyen definiciones de conceptos básicos en un campo determinado y las relaciones entre ellos, definiendo términos utilizados para describir y representar un área de conocimiento, facilitando la búsqueda mediante una herramienta, debido a la precisión de su descripción, por lo que permite diferenciar términos. Se caracterizan por tener componentes para representar el conocimiento de algún dominio:

  • Concepto: Idea básica que se intenta formalizar.
  • Relaciones: Representación de la interacción y enlace de conceptos.
  • Funciones: Tipo concreto de relación que identifica un elemento mediante el cálculo de una función que considera varios elementos.
  • Instancias: Utiliza para representar objetos determinados de un concepto.
  • Axiomas: Teoremas que se declaran sobre relaciones que deben cumplir los elementos de la ontología. Estos permiten con la herencia de conceptos, inferir conocimiento que no esté indicado en la taxonomía de los conceptos. 

Y por último, la folksonomía, un término atribuido a Thomas Vander Wal y proviene de los términos folk (popular en inglés) y taxonomía (taxonomy). Este término se emplea para designar a un sistema de etiquetado o clasificación de objetos web no jerárquico que nace de forma natural y democrática de los propios usuarios de la internet, los cuales asignan estas etiquetas espontáneamente. Se aparta de las estructuras jerarquizadas para aproximarse a una organización basada en la colaboración; resulta ser un método de clasificación explotado por varios servicios web y no se realiza a través de una serie de categorías fijas. A través de las denominadas tags o etiquetas,  y para un contenido, se le puede añadir más de una etiqueta y así se puede clasificar cada elemento relacionado con un mismo tema. 

Estas etiquetas aportan metadatos sobre lo que el usuario piensa que es el tema solicitado. Esta forma de descripción es característica de lo que se conoce como la web 2.0, en la que la participación de los usuarios de la web (llamados a partir de ahora, internautas) es crucial; esto se debe a la aplicación del sistema colaborativo materializa la arquitectura de participación, las ideas de la inteligencia colectiva y la creatividad. El elemento clave de las folksonomías está en que se fundamenta sobre metadatos que deben cumplir las siguientes condiciones:

  • Hechos por cualquier persona.
  • Para su creación se requiere aprender muy pocas reglas.
  • Se producen sin interés propio.
  • No se rompen cuando hay datos incompletos.
  • Se presentan en forma de conjuntos, y no de jerarquías.
  • No están diseñados a priori, lo que les hace más flexibles.
  • No pertenecen a nadie.
  • Son relevantes para los propósitos e intereses de un sitio web.

Este sistema es muy común entre los blogs y sitios sociales (un ejemplo a la mano, son las etiquetas de tema que están en la barra lateral del blog de la Aprendiz) y las ventajas que producen es la formación de usuarios en temas específicos, el desarrollo del aprendizaje colaborativo y la habilidad de construir nuevo conocimiento, que logrará un mayor y mejor aprovechamiento para el crecimiento del capital intelectual. En el artículo de Piraquive, hay una cita excelente que resume las ventajas de estos términos:

 

«El aprendizaje auténtico se sitúa en la experiencia real y está basado en la actividad colaborativa.»

Tres términos involucrados en la web, en el mundo de la información y en nuestras vidas cotidianas. Tres conceptos que debemos de conocer y entender para la recuperación de información que se encuentra dentro de la web. Son útiles para la organización y comprensión del mundo de la información digital y por su utilidad y constante aplicación es importante que el profesional de la información explore estos métodos, usos y términos que se van desarrollando para la organización de la información en el ciberespacio. 

En sí, la aplicación y surgimiento de estos términos, demuestra la fuerte presencia que está ganando la cibercultura, (también conocida como contracultura). Gracias a la creación de la Internet, se han reinventado muchos procesos, métodos y sobre todo, usuarios y/o consumidores, elijan el término que más les agrade. Comienza a surgir la vida social de la información y numerosas capas intervienen en su transmisión, rectificación y reapropiación, en sí, Internet cambió especialmente en el plano comunicacional, promoviendo que la información no vive en un vacío, ni es cuestión de meras abstracciones. Por lo que estas reinvenciones y aplicaciones de conceptos que desde el principio de los tiempos han ayudado a crear conocimiento y transmitir, organizar y manejar la información en el mundo físico, son necesarios para cumplir con estas tareas dentro del ciberespacio. 

Más adelante, seguiré tratando el tema del mundo digital y los profesionales de la información, ya que son entradas que pueden ser tediosas debido a la gran cantidad de lenguaje y terminología informática que se aplica a estos tópicos. Sin embargo, la Web resulta ser una herramienta excelente para el profesional de la información, no sólo para el manejo de ésta, sino también para el entendimiento y relación con el usuario. 

Espero que les sea útil y gracias por leer a esta Aprendiz de la Información.

Referencia

Piscitelli, Alejandro. Ciberculturas 2.0: en la era de las máquinas inteligentes. Buenos Aires : Paidós, 2002. 208 p. 

Piraquive Díaz, Flor Nancy (2009). Taxonomía, ontología y folksonomía. Universidad y Empresa, vol. 8. Bogotá, Colombia. Recuperado de:
 http://www.urosario.edu.co/urosario_files/28/286d2760-7665-49d3-825b-5e43325fb5d4.pdf






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