Antecedentes Bibliotecólogos en México y reflexiones en torno al tema.(Parte 1)

Estas últimas semanas han estado saturadas de temas interesantes, tantos que me duele elegir todos los días un tema para desarrollar en el blog, tanto que investigar, que indagar y que resolver. La carrera se divide en tantas ramas, que este blog, creo que no le hace justicia. Desde una visita a la Biblioteca de México por parte de la materia de catalogación, hasta los antecedentes de la bibliotecología, aquí, en México. Antecedentes que ignoraba por completo, y solo por esta razón, decidí publicar en el blog este tema que llamó mi atención (y que de paso, iluminó mucho a esta joven aprendiz). 
 
Como este tema está bastante largo, lo iré publicando en partes, a lo largo del semestre, para ir registrando y seleccionando lo importante de cada período y poder así presentar los puntos importantes de este tema.
 
Empecemos fijando los elementos necesarios para la Bibliotecología, estos elementos básicos serían tres: Sujeto, Soporte y Local.  En la actualidad estos elementos son fáciles de reconocer, el sujeto es el bibliotecario, el soporte básico y más reconocido es el libro (OJO, no digo que sea el único, solo el más común para las personas) y el local es la biblioteca. Si nos ubicamos en el Viejo Mundo de la Edad Media, notamos que los elementos son los mismos, pero ¿Qué tal en ese rinconcito lejos de estos habitantes del oriente del planeta? Por aquellos lares que todos conocemos como América, específicamente en la región Mesoamericana, donde la cultura Azteca se va desarrollando en base a tradiciones religiosas, un gobernante llamado tlatoani, una institución religiosa bastante importante en la sociedad y una cultura rica en muchos aspectos. ¿Debemos suponer que los antecedentes Bibliotecológicos se dieron solo a la llegada de los españoles? ¿Debemos creer que los antepasados que poblaron toda esta zona eran ignorantes del registro, difusión y organización de la información? 
 
Temo escribir, que yo SÍ suponía que así había sido, la verdad la historia de mi país no fue un tema en el cual haya puesto demasiado interés y me he quedado con las versiones que mis profesores de secundaria repetían como grabadoras descompuestas:
 
«Los Aztecas llegaban de Aztlan… forman Tenochtitlán…Llega Colón… Llega Cortés… Moctezuma recibe a Cortés… Moctezuma muere… Pelea entre españoles y aztecas…Quema de Tenochtitlán…Surgimiento de la colonia.»
 
Ni siquiera en la Preparatoria 9 «Pedro de Alba» se profundizó mucho en el tema, por lo que ignoré muchos aspectos que ahora en la Universidad llamaron mi atención, como los antecedentes de la bibliotecología en mi País. 
 
En la época prehispánica, el sujeto, el soporte y el local eran conocidos como: Tlacuilo, Amoxtli y Amoxcalli. A continuación, unas pequeñas definiciones de estos elementos, todas estas, realizadas a base de mi tarea de la materia.
 
Tlacuilo: (del verbo nahuatl, tlacuiloa, que significa «escribir pintando» al traducirlo)  Eran los encargados de fijar lenguas y culturas, tenían que poseer cualidades de pinturas,dibujo y conocimientos profundos de su propia lengua. Podían ser hombres o mujeres, elegidos desde jóvenes provenientes de cualquier clase social. Una vez elegidos, se les instruía en su lengua y saber de la época, después se les asignaba un área de especialización y formaban parte de una clase superior, esto se debe a la tarea a la cual tenían que dedicarse por completo a sus actividades. Sus escritos eran anónimos (característica que se repite en los bibliotecarios del medio
evo), pues estos pertenecían por completo a la comunidad una vez finalizados. Sus funciones eran la de fijar el saber y perpetuarlo, pues eran poseedores de la escritura. 
 
Amoxtli: Conocido como Libro de Pinturas, este término designa a los escritos de los antiguos pueblos mesoamericanos, específicamente Aztecas. Estos «libros» poseían registros gráficos de diversos tópicos que organizaban y consignaban en un soporte físico en forma de libro. Existieron gran variedad de materiales y elementos para su elaboración, como la piedra de basalto, el barro, el papel amate y la planta de maguey entre otros, también se consideró el uso de pieles de animales sagrados como el venado y el jaguar. Para registrar la información se utilizaban varios pigmentos que salían de vegetales y minerales. El contenido de estos documentos tenía varios temas, desde geográficos, botánicos y educativos, hasta religiosos, genealógicos y bélicos. 
 
Amoxcalli: Conocida como la «Casa del Libros de Pinturas», estos fueron creados para la conservación y preservación de todo el saber alcanzado registrado en los amoxtlis, los cuales se guardaban en recipientes como «arquillas y petacas», generalmente hechas con madera. En cada Amoxcalli había un tlacuilo (caso idéntico en la actualidad, se supone. bibliotecario-biblioteca) Cumplía su deber principalmente hacia la sociedad y se encontraba en distintos lugares, como centros educativos, religiosos, tianguis y centros sociales. Aunque fueron destruidos en la época de la Conquista, se puede constatar su existencia a tráves de la poesía.
 
Gracias esta extraordinaria acción de los españoles por quemar la gran mayoría de los registros y recintos que guardaban la cultura y saber de las personas que habitaban en esta región (leáse con severo sarcasmo estas líneas), ahora es un poco difícil saber si el tlacuilo tenía un sistema más organizado y estructurado, incluso pudo haber tenido conocimientos avanzados, mucho más avanzados que el bibliotecario del medioevo, ya que el tlacuilo a diferencia del bibliotecario medieval, era principal productor de conocimiento en su sociedad, además de transmisor y principal nexo entre el conocimiento y la sociedad. El bibliotecario del medioevo solo cumplía con la función de preservación y organización, lo que puede probar que el tlacuilo, estaba mucho más avanzado que la imagen de bibliotecario que se ha conservado hasta nuestros días.
 
Curiosamente, a mí me llamo bastante la atención esta materia. Como menciona mi profesor en su programa,  en esta materia se pretende describir el desarrollo bibliotecológico en México, tanto en la profesionalización de la práctica bibliotecológica como en la docencia y la investigación. Yo opino que el aprender sobre los orígenes de la bibliotecología de nuestro país, nos da una especie de identidad, lo que permite que desarrollemos un poco de orgullo profesional y nos ayude a identificar aspectos importantes en la carrera, tomarla no como una disciplina que solo se desarrolló allá en las zonas «civilizadas» de Oriente, sino que también aquí se presentaron estos elementos y se trabajaron, desarrollándose de una manera importante y volviéndose una profesión necesaria y reconocida en ese tiempo. 
 
Espero que esta publicación, ayude a que se interesen más por los orígenes y el pasado no solo de nuestra carrera, sino que también despierte el interés por el pasado de nuestra sociedad y país, despertando también con ello la responsabilidad social que tenemos ante las mismas.
 
Por mi parte, me despido esta noche agradeciéndoles por leer a esta Aprendiz de la Información.
 

Un comentario en “Antecedentes Bibliotecólogos en México y reflexiones en torno al tema.(Parte 1)

  1. Me pareció muy interesante tu esbozo crítico. Y justo el problema de ser «Periferia», ha sido sin duda, la causante de que los conocimientos locales-científicos se hayan relegado por siglos. Sin duda, estos aportes muestran que no debemos depender de este eurocentrismo. Muy bueno¡¡

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